Registrar variables a bordo es la parte fácil. El valor aparece cuando ese registro se puede comparar entre buques y entre campañas.
Casi todos los buques con los que trabajamos registran algo. Temperaturas, consumos, horas de equipo. El problema no es la falta de dato: es que ese dato se queda en un histórico local que nadie consulta hasta que hay una avería.
El enlace no puede ser la condición
La primera decisión de arquitectura en un proyecto de flota es asumir que el enlace va a fallar. Si el registro depende de la conectividad, el histórico tendrá agujeros justo en las condiciones más interesantes.
El buque debe registrar siempre en local y sincronizar cuando pueda. Es una diferencia de diseño pequeña y una diferencia de resultado enorme.
Indicadores homogéneos o nada
El segundo error habitual es desplegar monitorización buque a buque, cada uno con su criterio. Al final hay cinco históricos que no se pueden comparar.
Definir el conjunto de indicadores antes de instrumentar es más lento al principio y es la única forma de que la flota se pueda leer como flota.



